miércoles, 27 de julio de 2022

El “Cachilo” Díaz. La otra mitad

Descargar en pdf 


Quizás lo hayamos sentido nombrar alguna vez por Atahualpa Yupanqui, su “hermano”, su cumpa en las tórridas siestas del verano santiagueño, quien lo albergaba en los tiempos de sus persecuciones políticas.

Salavinero y shalako, tal vez así debería figurar en el documento de identidad quichuista. Salavinero por su pueblo natal (Salavina), y shalako por vivir en tierras salobres, al lado del Río Dulce.

Músico armonioso, referente nacional de la música folklórica santiagueña, que acompañó a su hermano apodado “Soco”, con quien compuso más de 40 temas, algunos de los cuales los pueden escuchar en los enlaces que incorporé.

Cuando éste falleció muy tempranamente, a “Los Hermanos Díaz” como se los conocía, les faltaba la mitad.

De ser un prolífico autor e interprete, presente en cuanta farra y espectáculo había, el “Cachilo”, afectado por la muerte de su hermano guardó silencio por muchos años, hasta que un día, levantó “el palito” (como le llamaba a su guitarra), y escribió su única chacarera: La humilde, una de las más conocidas e interpretadas.

Esta es la pequeña historia de un grande, de amor fraternal, de respeto silencioso y de amor a la tierra.

Se llamaba Julián Antonio Díaz conocido como “Cachilo”. Nació en Villa Salavina, provincia de Santiago del Estero en 1905. Sus padres fueron Julián Díaz y Crescencia Torres, quienes se marcharon a Buenos Aires en búsqueda de otros porvenires junto a su hermano Benicio, apodado el “Soco” o “Zoco”.

Su pasión por la música impulsó a sus padres a enviarlo al Conservatorio de Música, donde, desde muy temprano, aprendió las bases de teoría y solfeo.

La tierra santiagueña pudo más, y en 1917, y cuando el “cachilo” tenía 12 años, regresaron a Salavina. Quizás inspirado por un cieguito “violinero”, don Conrado Pérez, a quien respetaba profundamente, comenzó a estudiar violín, aunque al poco tiempo su profesor emigró y abandonó el instrumento.

Por sus aptitudes y facilidades musicales, comenzó a tocar la armónica “de oído”, pero al enfermarse de paperas le prohibieron que siguiera tocando. Si bien los hermanos nacieron en Salavina, se criaron en el campo Brea Corral. Hablaban mal  castellano pero un perfecto quechua.

De adolescente comenzó a estudiar guitarra, avanzando muy rápido en su interpretar, aunque lo hacía “por tonos”, siendo el instrumento que lo acompaño el resto de su vida, al que le daba una impronta “quichuística”, al punto tal que Atahualpa Yupanqui le pedía “traducímela al castellano”, y no se refería a las letras, sino a la música. “Tocaba en quechua”, decía.

Para “parar la olla” se empleó en el Gabinete Dactiloscópico de la Policía, y tuvo la suerte que su jefe también tocaba la guitarra y ambos se propusieron perfeccionarse en el uso del instrumento.

Se casó con Maria Luisa Terribile y tuviero un hijo que llamaron Luis Mariano, más conocido como “Tuschca” (guitarrero y bombisto), quien siguió los pasos de su padre en la docencia musical.

Fue junto a su hermano un hombre de referencia absoluta y de consulta permanente sobre la música santigueña.

Su “otra mitad”

Su caminar por la vida fue siempre al lado de su hermano, su otra mitad, con quien formaba una dupla casi indivisible. Como dúo Los Hermanos Díaz regresaron a Buenos Aires donde triunfaron ante el gran público. Poco tiempo después regresaron a Santiago del Estero.

Con su hermano Benicio, quien interpretaba la guitarra, la mandolina y el bandoneón, todos los instrumentos con gran intuición musical, firmó conjuntamente muchas obras, que registraron a nombre de “Hermanos Díaz”, dando muestras de un trabajo colectivo sin los egocentrismos propios de estas actividades, existiendo los primeros registros desde 1947, aunque seguramente la autoría era de varios años atrás.

Cuarenta y tres temas son los registrados en SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores), además de los compuestos en solitario o con su hermano. A músicas de “Cachilo”  le han puesto letras  el mismo Atahualpa Yupanqui, Oscar Valles, Adolfo Ábalos, Rodolfo Ovejero, Sixto Palavecino y hasta Leo Dan.

Los hermanos Díaz tuvieron el don de saber escuchar y comprender cabalmente la música de su gente y de su tierra. Entre las numerosas obras que prueban esto, y que vale la pena escuchar, hay muchas que las cantamos o las bailamos en todos los festivales, no importa cuánto tiempo hay pasado:

·         El pintao (gato), con letra de Adolfo Abalos.

§   Hermanos Abalos: https://www.youtube.com/watch?v=BsRDamXRfRE

§   Huanca Hua: https://www.youtube.com/watch?v=Ep8EY7EvkDY

·         La alabanza (chacarera), con letra de Atahualpa Yupanqui

§   Atahualpa Yupanqui: https://www.youtube.com/watch?v=_wS3awcIYd8

§   Los Chalchaleros: https://www.youtube.com/watch?v=7G5mfNTy4vU

·         La amorosa (zamba), con letra de Oscar Valles

§   Adolfo Abalos: https://www.youtube.com/watch?v=0EDHCQ00nqQ

§   Los Quilla Huasi: https://www.youtube.com/watch?v=4sqSPpKJWKg

·         La olvidada (zamba), con letra de Atahualpa Yupanqui

§   La Juntada: https://www.youtube.com/watch?v=lH6wiE7tkNI

§   Los Hermanos Díaz: https://www.youtube.com/watch?v=XJ4-aPDKDr8

·         La finadita (chacarera), con arreglos de Atahualpa Yupanqui

§   Los Hermanos Díaz: https://www.youtube.com/watch?v=wyefciDNMPY

§   Atahualpa Yupanqui: https://www.youtube.com/watch?v=Gmx7VoLN_A8

·         De los angelitos (chacarera), con letra de Adolfo Abalos

§   Rally Barrionuevo: https://www.youtube.com/watch?v=3T_7UhwfB10

§   Carlos Infante: https://www.youtube.com/watch?v=zvv5tPSWuV0

·         La vieja (chacarera), con letra de Oscar Valles

§   Los Quilla Huasi: https://www.youtube.com/watch?v=yPHEmBJakZE

§   Peteco Carabajal: https://www.youtube.com/watch?v=78jeuJP1__0

§   Los Hnos. Abalos: https://www.youtube.com/watch?v=r-KKptt9NK0

·         La blanca rosa (chacarera), con letra de Atahualpa Yupanqui     

§   Los Chalchaleros: https://www.youtube.com/watch?v=G25Kv6Z7wLY                                                                      

Desgraciadamente “Soco” murió prematuramente, a los 49 años, en 1948, y para el “Cachilo” parecía que el mundo se terminaba, y desde ese día dejó de componer.

Al largo duelo hecho por su hermano, y rondando sus 60 años, sufrió una severa dolencia cerebral que lo postró y le dejó consecuencia (serias dificultades en el movimiento de su brazo), pero eso no impidió que siguiere adelante con su escuela de música.

Los “buenos” transforman las desgracias en actitudes positivas. A quienes sufrían problemas de motricidad en sus brazos (como él), les enseñaba como la guitarra podía morigerar el impedimento.

Pasaron 6 o 7 años de la muerte de su hermano y su esposa María Luisa le escribía a sus amigos que se preocupaban no solo por su salud física: 'que no quiere..., que se siente triste..., que ni le hablen de guitarras...'.

Dejó de componer hasta que un día volvió a levantar “el palito” (como ha contado Atahualpa Yupanqui que llamaba a su guitarra), e hizo esta pieza instrumental que se volvió muy popular.

La llamó La Humilde y fue la única chacarera que compuso “Cachilo” Díaz. Aunque sólo compuso su música (y suele ser grabada frecuentemente como tema instrumental), fue a pedido del propio “Cachilo” que su amigo porteño Oscar Valles (miembro de los Cantores de Quilla Huasi), le escribió una letra, como ya lo había hecho para otras canciones.

El duelo, que duró tanto tiempo, tenía otro componente. El “Cachilo” era quien siempre “acompañaba” a la primera guitarra de su hermano, sin embargo y como puede escucharse, le sobraba técnica para encarar el solo esta obra, usada en todas las academias para aprender a bailar chacareras.

 §  Atahualpa Yupanqui: https://www.youtube.com/watch?v=IIRXno0ZncE

  • 10 intérpretes: https://www.youtube.com/watch?v=W5tNG6Nke58

§  Jorge Dellegracie: https://www.youtube.com/watch?v=clTTzdB-4cA

El “Cachilo” falleció a los 62 años en Santiago del Estero, en 1967. Muchos fueron los homenajes, pero quizás el de Atahualpa, refiriéndose a los hermanos decía:

 

"Se complementaban, eran amigos, se trataban de usted. Toda la vida. Se fueron de la vida tratándose de usted, aunque hacían chistes y bebían y amaban la vida y cuidaban su casa...

¡Y qué cosas componían!

 

Representaban su tierra y sobre todo su país pequeño: Salavina. Se murió primero, Benicio Díaz, el que sabía la música; y quedó Julián, “Cachilo”, Cachilito Díaz...

Delicao, ya pasando la cincuentena, quedó solo, sin su ladero. Colgó su guitarra, no quiso tocar más.

 

La María Luisa, su esposa, nos escribia: 'que no quiere..., que se siente triste..., que ni le hablen de guitarras...'. Escuchaba 'otras' guitarras. Cinco años, seis años así, siete tal vez. Y un día, tomó de nuevo 'el palito', como así le llamaba a su guitarra. Y compuso una chacarera.

 

El que sabía la música era el otro, componía mucho y muy seguido, y bellamente.

Pero. El “Cachilo”, no; el “Cachilo” acompañaba. Una chacarera... ¿Cómo la llamó...? La única que hizo: cómo la llamó. Como era él: La Humilde. Así. Él era así...

 

Yo no sé en qué lugar él se fue para el silencio, también. No sé en qué lugar del amplio cielo andará el alma de “Cachilo”... Pero me gustaría mucho que se enterara de que aquí hay una guitarra recordándole su música, su alma, su bondad, su humildad."


En Salavina, un poblado que cuenta hoy con algo mas de 2.000 habitantes, hay una plaza que se llama “Cachilo” y “Soco” Díaz.

Esta es una prueba mas que “el interior del interior” (como dicen algunos periodistas porteños), es capaz de parir cultura popular en abundancia.

 

Bibliografía

ACORDES DEL FOLKLORE Y SUS HISTORIAS. (2011). Historia de "La amorosa" de Los Hermanos Díaz. https://acordesdelfolklore.blogspot.com/2011/10/la-amorosa-historia.html

 

EL PATIO DE SANTIAGO DEL ESTERO (2008). El Soco y Cachilo Diaz. http://elpatiodeexclusiva1035.blogspot.com

 

PAGINA 12 (2010). La humilde, de Julián Antonio Cachilo Díaz (chacarera)

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar

 

RADIO TRADICIÓN. El 28 de Septiembre, En 1967 falleció en Santiago del Estero el músico “Cachilo” Díaz, autor de inolvidables piezas folklóricas junto su hermano Benicio, el “Soco”.   http://fmtradicion971.com

 

RADIODON (2022). Hoy se cumplen 110 años, del nacimiento de Julian «Cachilo» Díaz Eduardo Castex, La Pampa https://radiodon.com.ar


REVISTA FOLKLORE. (2018). “Soco” y “Cachilo”: Los Hermanos Díaz

http://revistafolklore.com.ar

 

 


jueves, 30 de junio de 2022

La “tigra” Díaz. Entre la leyenda y la historia


Algunos escritores coinciden que “cuando se mezcla la leyenda con la historia, es mejor quedarse con la leyenda”, aunque esto de alguna manera significa que no existen suficiente documentación historiográfica para apoyar un hecho.

Este es uno de esos casos. Claro que Dolores “la tigra” Díaz existió en cuerpo y alma, y que estuvo entreverada entre lanzas y polleras junto con otras mujeres, sin embargo buena parte de los relatos existentes ocultan misterios sobre el resto de su vida.

Es allí donde la historia se confunde con la leyenda, y al relato hay que completarlo y “redondearlo” para que parezca verosímil (que tiene apariencia de verdadero según la RAE).

Lo cierto es que su existencia estuvo atada a la vida y algunas acciones del caudillo Felipe Varela, particularmente en la batalla de Pozo de Vargas, sin embargo nada se dice de ella en el parte de guerra.

Así son las cosas. No todo se puede contar con respaldo. Algunas cosas porque no se saben y no se estudian y otras por que no se quieren decir.

Se llamaba Dolores Díaz y habría nacido en La Rioja alrededor de 1820. No hay muchos relatos ni documentos sobre su niñez y adolescencia, y aparece recién en la escena de la guerra civil entre Unitarios y Federales en el corto período de 1867 y 1870.

Existen algunas referencias que, en los tiempos de paz, Dolores sobrevivía con su oficio de tejedora de ponchos y mantas, cuando no finas prendas de hilo en el bastidor.

Fue militante de las montoneras riojanas, sin embargo, para la época, es raro que una mujer de más de 40 años se incorpore a las fuerzas del caudillo Felipe Varela. Más raro aún es que le atribuyan un amorío con el caudillo y el nacimiento de un hijo de este, “que se le parecía bastante”.

Algunos conocidos historiadores de nuestro país y periodistas “especializados” aseguran que Dolores fue la esposa de Felipe Varela, cuando en realidad existen numerosos documentos que demuestran que, e n Guandacol, los pagos de residencia del caudillo, este formó su hogar con una hija de su protector llamada Trinidad Castillo. Tuvo varios hijos, entre los que se cuentan Isora, Elvira, Bernarda y Javier.  

Los responsables de contar nuestra historia se deben documentar y no “tratar de darle un cierre al relato” que es lo ocurrido con Dolores Díaz.

¿Cuándo aparece Dolores?

Dolores Díaz es nombrada inicialmente por Marcelino Reyes en su obra `Bosquejo histórico de la provincia de La Rioja' (1913), quien rescató de la tradición de los llanos que, previo a los acontecimientos de la batalla citada, una mujer buscó la adhesión del pueblo riojano para unirse a las huestes del ejército de Varela. Por su arrojo y valentía le llamaban “La Tigra”.

Por otro lado Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde, en `Felipe Varela' (1975) refirieron:

"Dolores Díaz, la montonera, había acompañado a Don Felipe desde el comienzo de la campaña. De ella dice Dardo de la Vega Díaz: "La mujer fue una partícipe activísima en la lucha montonera. Se olvidó que era hermana, esposa o madre de los combatientes y echó leña a la hoguera, vestal impenitente. La venció el instinto de libertad y le endulzó sus dolores la sola esperanza de triunfo"

A pesar de este relato no hay mención de como estaba conformada su familia.

Acciones en la batalla de Pozo de Vargas

Pozo de Vargas fue una batalla que se llevó a cabo a las afueras de la ciudad de La Rioja el 10 de abril de 1867. La misma ha dado lugar a muchas pequeñas pero ricas historias, que conviven con el más puro folklore.

El caudillo Felipe Varela por lo Federales riojanos (con 1.000 infantes y 3.000 jinetes), y el General santiagueño Antonino Taboada por los Unitarios (con 1.700 infantes y 800 jinetes), se enfrentaron para dejar en el campo centenas de muertos y heridos y toda una polémica de quien fue el vencedor.

La supuesta victoria de Taboada terminó con la mayor rebelión del norte contra la presidencia de Bartolomé Mitre.

Según Víctor Hugo Robledo en su artículo “Dolores Díaz, La Tigra riojana y montonera,en Todo es Historia N° 604 (2017), sostuvo: 

"El desarrollo de la batalla fue adverso para las fuerzas Federales de Varela y la tradición cuenta que "La Tigra" combatió ferozmente en encarnizados combates contra las fuerzas comandadas por Antonino Taboada, y hasta se comenta, que la mujer en un acto de arrojo y valentía, intervino para sacar en ancas de su caballo al caudillo (Varela), cuya monta había sido derribada dejándolo a merced de sus enemigos. Dolores Díaz fue una de las que no se rindió fácilmente y luchó hasta el final.

Se retiró con Varela hacia el Oeste riojano y llegó hasta Jáchal (San Juan), y retornó luego cuando la ciudad había sido tomada por las fuerzas montoneras al mando de Aurelio Salazar, Sebastián Elizondo y Gabriel "Mashorca" Martínez, lo que obligó a Taboada a volver sobre sus pasos para expulsar a los rebeldes, pero La Tigra decidió quedarse en la ciudad y soportar las consecuencias"

Fue detenida y trasladada a la cárcel de El Bracho, en Santiago del Estero, una de las más duras del país.­ La cárcel albergó a cinco mujeres riojanas acusadas de montoneras.

Además de Dolores Díaz fueron conducidas al mismo lugar, Fulgencia de Contreras, Dolores Andrade, Dolores de Vargas y Micaela Ábrego. Se sumaron a ellas algunos vecinos de la plebe y sociedadculta riojana quienes, por el solo hecho de no haberse sumado al ejército nacional, fueron considerados sospechosos de haber formado parte de las montoneras de Varela. 

El Bracho era parte de una cadena de fortines sobre el río Salado que, escalonados de noroeste a sudeste, se prolongaban en territorio santafesino hasta Monte Aguará. Los más importantes además del mencionado eran Matará, Mancapa, Navicha, La Viuda y Taboada.

La Tigra también estuvo prisionera en el Fortín Libertad, y prueba de ello es la única carta que se conoce de Dolores Díaz, y ésta se escribió cuando estaba en cautiverio. La misma está fechada el 2 de diciembre de 1867 en el Fortín Libertad, ubicado entre sus similares de Mancapa y La Viuda (llamado así este último “por el sufrir”). Se ubicaban sobre la margen oeste del río Salado y frente a la costa santafesina. 

A don Antonino Taboada el encarcelamiento de estas mujeres riojanas le quema en las manos, y es entonces cuando le dirige esta carta al Juez Federal de La Rioja quien reclamaba por la libertad de ellas.


“General en jefe del Ejército del Norte – Cuartel General Catamarca, Febrero 7 de 1868. 

Al señor juez de sección de La Rioja, doctor Natanael Morcillo:

 

Contesto a la nota fecha 26 del ppdo., que V. S. se ha servido dirigirme, reclamando a Dolores Díaz (a) “La tigra”, que fue confinada por disposición del Cuartel general, a la frontera de Santiago, por el tiempo suficiente para que su presencia en La Rioja no fuese peligrosa al orden nacional (…). 

La mencionada Dolores Díaz y cinco mujeres más, fueron confinadas a Santiago del Estero, no han sido sujetas a juicio, ni han sufrido la aplicación mínima de pena, pues solo a V. S. corresponde esta atribución; ellas han sido simplemente trasladadas de un punto a otro de la República, en obsequio de la tranquilidad y del orden de una de sus provincias más azotadas por el vandalaje, a cuyo frente ha figurado más de una vez esa mujer, en los robos y salteos que han tenido lugar en la ciudad de La Rioja.

Sabedor de que Dolores Díaz y sus compañeras de la hez de la población de La Rioja, a la que pertenecía la primera, eran, puede decirse, el alma de la montonera, con cuyos robos y saqueos traficaban, contribuyendo con su consejo y su palabra a fomentar los hábitos perversos de los gauchos que formaban la montonera de Varela, resolví extrañarla del teatro de sus excesos por un tiempo determinado, hasta que, como hemos dicho antes, el orden y la tranquilidad se afianzara sólidamente en La Rioja.

(…) He dispuesto anteriormente que todas ellas pueden regresar libremente a esa provincia, donde V.S. puede proceder al enjuiciamiento y castigo de los delitos porque hay proceso”. 

General Antonino Taboada

Triste, solitaria y final

La cárcel duró un año y Díaz fue liberada recién en mayo de 1868. Existen quienes sostienen que Dolores volvió a La Rioja, se reencontró con sus hijos (¿??), y buscó subsistir como tejedora de ponchos y mantas, nunca pudo reencontrase con Varela.

El caudillo se retiró definitivamente a Chile donde falleció de tuberculosis el 4 de junio de 1870, perdiéndose el dato del deceso de esta mujer.­

­En la ciudad de La Rioja, en abril de 2018, se inauguró en el Barrio Vargas el "Paseo de la Mujer Federal" donde se emplazó la estatua de Dolores Díaz `La Tigra', en donde se libró la batalla del Pozo de Vargas, del 9 de abril de 1867

 

Bibliografía

EL INDEPENDIENTE (2018). ¿Quién fue la riojana y montonera Dolores Díaz? https://www.elindependiente.com.ar/pagina.php?id=170112

 

GALASSO, N. Dolores Díaz («La Tigra»). (Aproximadamente 1820 – 1880). https://www.periodicovas.com/dolores-diaz-la-tigra/

PEREZ, A. (2014). Chepes: Felipe Pigna Y Sus Datos Erróneos Sobre Las Mujeres Riojanas. https://julio-chepeslarioja.blogspot.com/2014/11/chepes-felipe-pigna-y-sus-datos.html 

REVISIONISTAS. Dolores Díaz. http://www.revisionistas.com.ar/?p=8569

VAZQUEZ, P.A. (2021). La riojana Dolores "La Tigra" Díaz fue miembro del ejército de Felipe Varela­. ­Ejemplo de coraje y resistencia. https://www.laprensa.com.ar/507619-Ejemplo-de-coraje-y-resistencia.

VERA, M.D. (2016). Errores de un prestigioso historiador. https://www.elesquiu.com/correoyopinion/2016/3/30/errores-de-un-prestigioso-historiador-210671.html

martes, 31 de mayo de 2022

El “Pajarito” Velarde. Hombre de alto vuelo en el cielo salteño

 




De tanto escuchar su nombre en diversas composiciones folclóricas norteñas, uno se podría hacer la imagen que el Pajarito Velarde fue un campechano autor o compositor prolífico, de los tantos que existe en nuestro país, pero nada más alejado de eso: era un culto empleado bancario que usaba sus contactos para promover la música vernácula.

Acompañó de su mano amiga a muchos grupos musicales como Los Fronterizos o Los Cantores del Alba, y se rodeaba de otros cientos de personajes de la música, la poesía o el deporte.

En su casa lo visitaban muchos hombres talentosos de todas las áreas, desde Jorge Luis Borges, Juan Manuel Fangio o Enrique Muiño, solo para citar algunos.

El dicho “si no conoce el museo del Pajarito Velarde no conoce Salta”, sigue siendo una provocativa propuesta para acercarnos a los personajes que le dan brillo a la cultura popular folclórica tradicional.

Veamos …

¿Quién fue Guillermo Velarde Mors?

A inicios de diciembre de 1895 nació en Cerrillos (Salta), Guillermo Velarde Mors, popularmente conocido como “Pajarito”, apodo que representaba su figura delgada y elegante.

Hijo de una familia de buen pasar económico,  concurrió para sus estudios primarios a la escuela Dr. Benjamín Zorrilla, en tanto que la secundaria la finalizó en el viejo Colegio Nacional de la ciudad de Salta.

Al concluir estos estudios, su familia, que era de la alta sociedad salteña, lo envió en 1914 a Buenos Aires para continuar sus estudios universitarios. Primero se inscribió en la carrera de abogacía, estudios que abandono tiempo después para cambiar por odontología, carrera que también abandono.

Por su gusto artístico refinado, se acercó a las academias de tango logrando el diploma de “Campeón de baile de Tango”, que le sirvió algunos años más tarde para ser profesor de ese ritmo en su Salta natal.

Los años fueron pasando y en 1922, cuando estaba haciendo los trámites para ingresar a la Facultad de Medicina en Córdoba, fallece su padre, don Juan Emeterio Velarde, y fue entonces cuando Pajarito regresa a Salta.

Trabajó como periodista de tiempo parcial en el diario El Intransigente mientras gestionaba su ingreso al Banco de la Provincia de Salta, donde muchos años más tarde se jubiló como Secretario General del Directorio.

En 1930 crea y dirige sus propios periódicos. Uno llamado “Salta” y el otro “Tradición y Cultura”, ambos con un contenido selectivo de buena lectura y hermosa presentación, pero de publicación efímera y de poca circulación, que los llevo a la quiebra al poco tiempo de aparecer.

Guillermo era muy elegante, siempre bien vestido. Nunca se lo veía de vestimenta simple, pero en el fondo era sencillo. Podría haberse comprado un auto pero no, tenía una hermosa bicicleta de aquel tiempo, toda cromada y con ella salía y andaba, impecablemente vestido, por el centro de su ciudad. 

Un mecenas sin dinero

Ese mismo año Pajarito creo y subsidió la Sociedad de los amigos del Arte. Cabe aclarar que esta sociedad fue muy importante en esa época, ya que  suplió, hasta fines de 1952, la falta de una casa destinada para la Cultura en Salta.

La Sociedad de los amigos del Arte logró reunir en su casa a numerosos músicos, bailarines, artistas, cantores, poetas y deportistas nacionales y extranjeros.

Al mismo tiempo organizó certámenes literarios e invitó a artistas plásticos de diversas provincias.

En 1949, dada la gestión de Pajarito y su institución, en el Teatro Victoria de la Capital Provincial, actuaron Los Niños Cantores de Viena, todo un acontecimiento para la época en una provincia.

La casona que adquirió en 1940 (en realidad era una casita de un dormitorio, cocina, estar y un baño externo), era cita obligada para las celebridades culturales y sociales de la época. Por allí se paseaban todos aquellos que llegaban a la ciudad, fusionando sus artes en largas tertulias.

Era común mirar hacia adentro por la ventana de la vieja casona y ver a Eduardo Falú, el Cuchi Leguizamón, o los Dávalos. Pajarito, el anfitrión cedía espacios mientras que los recibía con un trago, ya que era uno de los mejores cocteleros de Salta.

A su casa llegaron personalidades de las artes cinematográficas como Enrique Muiño, Francisco Petrone o Ángel Magaña, mientras filmaban la trascendente película La Guerra Gaucha.

Hoy, la esquina de Pueyrredón y España, con su típica ventana esquinero de madera, guarda entre sus paredes recuerdos, secretos y anécdotas de tantos personajes que la transitaron y fueron protagonistas fundamentales para la cultura de esta tierra.

Dejaron sus huellas profundas e imborrables Atahualpa Yupanqui, Manuel J. Castilla, "Ucururo" Villegas, Díaz Villalba, el "Poncho" Marrupe, Martín Salazar, el "Coya" Bustamante, Luis Preti, "Toquichi" Maehashi, José Ríos, Benjamín Toro, Miguel Ángel Pérez, Antonio Yutronich, el "Payo" Solá, Juan Manuel Fangio y, en 1964, un año antes de la muerte de "Pajarito", el universal José Luis Borges.

Son varios los cantores solistas y compositores musicales que surgieron en Pueyrredón 106. Por nombrar algunos de ellos citemos a  Los Fronterizos (Juan Carlos Moreno, Carlos Barbaran Alvarado - que luego fue remplazado por Cesar Isella -, Gerardo López y Eduardo Madeo), que en muchas oportunidades ensayaron sus canciones allí y a los que “Pajarito, mediante sus contactos y conexiones les abriera las puertas hacia la fama.

Lo mismo pasó con Los Cantores del Alba (integrados por entonces por Tomas “Tutu” Campos, Guillermo Vaca, Gonzales Lobo y Javier Pantaleón. Más tarde González Lobo fue remplazado por Horacio Aguirre. Ambos grupos, Fronterizos y del Alba, nacieron como conjuntos en la casa de Pajarito Velarde que también fue el padrino artístico de ambos.

En esa casa, donde siempre estaba presente la música, el arte y las tertulias trasnochadas, solían estar presente, José Juan Botelli, Cesar Perdiguero, Hernán Figueroa Reyes, José Ríos, Julio Espinosa, Julio Díaz Villalba, Juan Carlos Dávalos y sus tres hijos: Arturo, Ramiro y Jaime, Miguel Ángel Pérez, Raúl Araoz Anzoátegui. Todos músicos, artistas, poetas y bohemios de Salta.

También pasaron por “Pueyrredón 106”: Tito Lusiardo, actor, bailarín de tango y amigo de Carlos Gardel; Edgardo Donatto y Julio De Caro, dos grandes directores y compositores; Armando Bó, Silvina Roth, los poetas María Vázquez, Conrado Nalé Roxlo, José Pedroni; el dramaturgo Alberto Vacarezza; el poeta español León Felipe;  Mario Clavel, conjuntos folclóricos como “Los Hermanos Ábalos”, “Los Quilla Huasi” y “Los Arroyeños”.

Fueron destacados visitantes Vicente Gonzales y Fermín Álvarez, un  mecenas del folklore en Buenos Aires; Julio Martínez Oyanguren, Abel Fleury, Kurt Lange, la bailarina de flamenco y tango Angelita Vélez, los compositores Fernando Ochoa, Ariel Ramírez y Nicanor Zabaleta.

Tan conocida y popular era esa casa que Héctor García Martínez, autor del Diccionario del quehacer folklórico argentino, cuenta que toda persona que estuviera o no estuviera en Salta y  se dirigiera a “Pajarito” Velarde, le mandaba una carta con un dibujo de un pajarito en el anverso del sobre, este llegaba  a la ciudad de Salta y ya sabían los carteros que esa carta era para “Pajarito”.

En una ocasión Manuel J. Castilla, desde Perú y haciendo ostentación de que tan conocido era el Pajarito y su casa, le mandó una postal y le escribió en el sobre: 

 

"En Salta de la Argentina,

cartero como sabéis,

vive un pájaro que trina

en Pueyrredón 106.

 

Si el pájaro no se encuentra

entregue  esta carta de amor

a un muchacho calavera

Guillermo Velarde Mors".

 

Su partida

Ese día de agosto de 1965, la señora que trabajaba en la casa, lo quiso despertar y no respondía. Tenía 69 años. “Pajarito” murió como había vivido, abrazado a las cosas amadas, a los libros y la música. Lo encontraron acostado en su cama tallada en madera de palo santo, con sus ojos cerrados, un libro abierto sobre el pecho y la música de su tocadisco sonando.

Murió tan inesperadamente, que no se pudo grabar la zamba que le compusieran sus amigos, el poeta José Ríos y el músico José “Coco” Botelli y le cantaran Los Fronterizos como una serenata, al pie de su ventana, en una madrugada de 1963.

Al día siguiente de su fallecimiento, "Pajarito" fue trasladado hasta el panteón familiar en el cementerio de la Santa Cruz. Hasta allí llegaron en cortejo sus amigos, al son de suaves sones de guitarras dolientes. Esa sentida música fue, sin duda, el último homenaje bohemio que recibió "Pajarito".

Después se escucharon las palabras de despedida de César Perdiguero y  de José Juan Botelli

Homenajes eternos

Eraclio Catalin Rodriguez  (más conocido como Horacio Guarany), y Cesar Isella recuerdan a “Pajarito” Velarde en unos de los versos de una zamba compuesta por ellos para el Cuchi Leguizamón, titulada “Padre del Carnaval”.


Vibra en tus parches vino salteño
La voz del carnaval
Machao de tiempo voy a tu encuentro
Necesito olvidar
Machao de tiempo voy a tu encuentro
Padre del carnaval.

Pucha que lindo si Omar el persa
Por hai te hubiera hallao
Que macha linda cuanta poesía
Nos hubiera soltao
Que macha linda si Omar el persa
Por hai te hubiera hallao.

Vino hermano
Si lo ves al Cuchi Leguizamón
Pégale el grito vamos pal norte
Quemando el corazón
Alza tus pilchas vamos pal norte
Cuchi Leguizamón.

Cuentan las viejas que en Payogasta
Y un poco más allá
El alma sola de Pajarito
De noche suele andar
El alma sola sin un traguito
Pucha que frío hará.

Vino salteño, macho sin dueño
No me lo haguís llorar
Pasale un trago yo te lo pago
Si no le querís fiar
Pasale un trago yo te lo pago
Padre del carnaval.

Vino hermano
Si lo ves al Cuchi Leguizamón
Pégale el grito vamos pal norte
Quemando el corazón
Alza tus pilchas vamos pal norte
Cuchi Leguizamón.


 https://www.youtube.com/watch?v=GjrF1IjkZRo

Oscar “Cacho” Valles (miembro de los Cantores de Quilla Huasi), hace un reconocimiento a “Pajarito” Velarde en la Zamba "Del mismo Palo".

 

Mi tata fue guitarrero cantor de madrugada
Cumpa del Payo Solá, churo carpero de Salta

Su trajinar en el patio mi mamá repechaba
Mientras cantaban los dos las zambas que me enseñaban

Rancho quema'o por el sol, quincho y paja, piedra y barro
Donde un cantar me acunó, hecho de aloja y lapacho
Yo también me hice cantor, astilla del mismo palo

 

Por trasnochar, meta coquear desde las Cacharpayas
La sangre del carnaval se me ganó dentro el alma

No olvidaré cuando se fue apurando la tarde
Y el último amanecer del pajarito Velarde

Rancho quema'o por el sol, quincho y paja, piedra y barro
Donde un cantar me acunó, hecho de aloja y lapacho
Yo también me hice cantor, astilla del mismo palo

https://www.youtube.com/watch?v=rj6Sdoxmb94

Jaime Dávalos, con la picardía que lo caracterizaba, le dedicó una  glosa a la soltería de “Pajarito” Velarde que dice

“Pajarito, pajarito,

cuándo vas hacer el nido,

provéelo de una escopeta,

al retrógrado Cupido”. 

La propiedad de Pueyrredón 106, fue adquirida años después de su muerte por Roberto Romero, propietario del diario “El Tribuno” de Salta.

Se la compró a sus familiares con todo lo que contenía adentro y en Abril de 1966  se convirtió en la única Casa - Museo de Salta, con el nombre de Museo Folklórico “Pajarito Velarde”.

Si van a Salta, no se pierdan la oportunidad de visitarlo.


Bibliografía

 

BORELLI, L. (2015). A 50 años de la muerte de Guillermo Pajarito Velarde | Relatos de Salta. https://www.eltribuno.com/salta/nota/2015-8-1-0-29-0

HIDALGO, A. Guillermo Velarde, Pajarito. Argentina es Folklore, http://argentinafolkloreyprovincias.es/Guillermo-Velarde-Pajarito-Por-Andres-Hidalgo-Argentina-Folklore/603

SINATRA SOUKOYAN, F.  (2021). Pajarito Velarde: el mecenas sin dinero. https://www.pagina12.com.ar/ 387938

EL TRIBUNO (2018). Pajarito Velarde, un visionario que reunió al movimiento folclórico cultural. https://www.eltribuno.com/salta/nota/2018-8-1-15-8-0-