¿Quién, que hoy peine
canas, no cantó o tarareó alguna vez en un fogón o en una peña la famosa zamba
“La López Pereyra”?, considerada himno
tradicional de Salta.
¿Quién se preguntó
que tiene que ver la letra de la misma con el título, ya que en la misma no
aparece, ni siquiera es protagonista, don López Pereyra.
Esta historia es
conocida, pero no por ello podamos dejar de recordarla con ribetes amorosos,
criminales, policiales y penales, acompañada con una música pegadiza que puso
en el pentagrama don Artidorio Cresseri.
Cuando uno se pone a
estudiar esta corta historia, de un hecho tan simple, y a su vez tan "arrevesado", no puede menos que elegirla como “típica de nuestro país”. Como en los cuentos
infantiles, uno la escribió, otros le pusieron letras, otros se la hicieron
propia, y un pícaro se quedó (o al menos lo intentó), con la tajada.
Si hubiese sido un bodrio nadie la cantaría, nadie la reclamaría, no generaría tanta polémica ni levantaría tanta polvareda, en apenas 3 minutos y 37 segundos, que es lo que duran las versiones clásicas.