sábado, 10 de agosto de 2019

Entre patas de caballos. Mitos sobre las estatuas ecuestres



Alguna vez me enseñaron que, según la postura de las patas del caballo en las estatuas ecuestres de nuestros próceres, indicaba la oportunidad en que habían muerto: durante alguna batalla, luego de la misma o de muerte “natural”.

Esto me permitió prestar atención a este detalle y me encontré con tantas contradicciones como tiene la historia argentina.
En parte no se cumplía la “regla”, y en parte indicaba el pensamiento de quien mandó a realizar la estatua y del escultor en sí. Hasta me enteré que había escultores que se especializaban en “hacer” caballos, y otros en plasmar en bronce la figura del prócer.
También me enteré que algunos escultores preparaban los cuerpos del jinete, pero no la cabeza, esperando que alguien solicite una estatua específica y “fabricarla a pedido”. Por eso se parecen tanto algunos monumentos.
Por esto quiero compartir estas curiosidades con ustedes.

jueves, 18 de julio de 2019

El arriero. No solo una buena canción



Arrieros y troperos. Alma y vida del comercio colonial y de las luchas por la independencia. Este viejo oficio, heredado de los españoles, fue tan importante como la intensidad de las armas y las estrategias de los contendientes.

Arrieros para llevar vituallas de arriba para abajo, ida y vuelta, bajar la plata del Potosí, y arriar los vacunos de San Martín en el Cruce de Los Andes.

Casi no tienen nombre, pero se merecen que nuestros pueblos, plazas y calles los recuerden.

Algunos pasaron a la historia, y el nombre de estos debería ser representativo de tantos otros, pero no. Fueron miles: jóvenes, veteranos, soldados y civiles, indígenas, mestizos y gauchos.

Hoy son pocos, pero tan valiosos como aquellos.

Vaya acá un minúsculo homenaje a semejante oficio que durante más de 300 años le sirvieron a la Patria, andando por donde casi no se podía andar, y que solo el ferrocarril pudo desplazar.

viernes, 28 de junio de 2019

El día que Félix Frías “le salvó las papas” a Sarmiento



Un querido profesor de Historia Argentina nos dijo “no se puede confundir Patria con Gobierno” refiriéndose a Sarmiento contra Rosas desde su exilio en Chile.

El sanjuanino hasta fue acusado de traición a la Patria por haberle “ofrecido” buena parte del sur argentino al gobierno chileno. Cuando Sarmiento fue Presidente de la Argentina los chilenos vinieron a “reclamar” aquella propuesta, pero en ese momento se arrepintió de lo que había hecho.

A pesar de su “encendida pluma y oratoria” para tantas cosas, no fue capaz de “apechugar” la situación que el mismo había generado.

Fue Félix Frías, unitario antiguo oficial y Secretario personal de Lavalle, que durante su misión diplomática en el país vecino tuvo la tarea de “salvarle las papas” a Sarmiento.

Esta es una versión de esa pequeña historia.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Estilo Mitre: defender fronteras con engañapichangas



"Hemos jurado con Sarmiento que ni uno solo ha de quedar vivo", dijo Mitre en 1852, refiriéndose a sus adversarios políticos. Y vaya si lo cumplieron.
Nunca le tembló la mano para “importar” oficiales de las fuerzas armadas para lograr sus objetivos.
El famoso caso de “los coroneles de Mitre” (aquellos sanguinarios uruguayos que tenían “vocación de servicio” para el “control ideológico del gaucho”), ya tenía antecedentes.
En 1855 un grupo de residentes italianos fueron llevados con engañapichangas para que formaran una colonia de agricultores – soldados y defendieran los embates de Calfucurá. La llamaron Nueva Roma, a pocos kilómetros de Bahía Blanca.
Es difícil empuñar un arado con la misma ductilidad que un fusil, y su instrucción no fue precisamente agronómica.
A fuerza de férrea disciplina militar, y sin vocación por la tierra, el “proyecto Mitre” esta vez fracasó.

martes, 30 de abril de 2019

Batallón de “naturales”. ¿Eufemismo o reconocimiento?



Algunos grupos de aborígenes formaron parte de las fuerzas armadas y jugaron un rol importante en las luchas por nuestra independencia.

Como no podía ser de otra manera, lo llamaron Batallón de Naturales.

¿Los otros batallones eran “artificiales”? o al colocarles este nombre estaban realmente reconociendo “que eran de acá, de esta naturaleza”, y por lo tanto ellos “no eran naturales sino “implantados” por el sistema.

Si eran “naturales de estos pagos o nativos de este lugar” estaban reconociendo elípticamente que eran los dueños de la tierra y por lo tanto las “conquistas” y “campañas” contra el indio estaban mas cerca de un vejamen que de un proyecto de “civilización”.

Si bien los nativos formarían parte de lo que luego se llamaría Batallón de Castas (negros, pardos y morenos), en esta oportunidad nos referiremos solo a la participación de los aborígenes, ya sean pampeanos, litoraleños o misioneros.

martes, 19 de marzo de 2019

Una interpretación libre de la “conquista” del “desierto”



Dos archiconocidos (Rosas y Roca), se encargaron de “conquistar el desierto”, es decir echar a los nativos de las tierras que ocupaban.

Ya empezamos mal. Ni conquista, ni desierto: NEGOCIOS, disfrazados de historias épicas, aunque con diferencias marcadas.

Hicieron cosas parecidas… pero diferentes, y pocos se acuerdan de los que “les allanaron el camino” como el Gobernador de Buenos Aires (Martín Rodríguez), ni los de Santa Fe que combatían a los originarios del litoral.

Ni la lucha contra los pueblos nativos empezó con Rosas, ni terminó con Roca.
Los dos lo hicieron en nombre de la soberanía. Uno para “evitar acciones del gobierno chileno sobre la Patagonia”, otro para “ampliar la frontera agropecuaria”, pero ambos para repartir tierras.

Armar un paralelo entre estas dos acciones no es tarea fácil, ya que las bibliotecas están muy repartidas y parciales.

viernes, 22 de febrero de 2019

Quiroga. Un muerto oculto por intolerancia política



La intolerancia política en nuestro país ha sido una constante desde sus inicios. Tal vez el caso de la tumba de Facundo Quiroga sea una demostración más de que no solo no soportamos las ideas ajenas, sino que también las queremos combatir a lo que diese lugar.

Facundo fue asesinado en 1836, y luego de mucho deambular, su féretro “se perdió” en 1877, cuando los descendientes de sus adversarios intentaron profanar el sepulcro.

Pasaron casi 130 años hasta que recién en el año 2004 un grupo de expertos lo descubre encerrado en una doble pared del mausoleo familiar.

Sus descendientes aún no autorizan la extracción de ADN y por lo tanto la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos no lo pueden declara­r Sepulcro Histórico Nacional, como lo pretenden algunos historiadores.